miércoles, 13 de abril de 2011
¡CIERREN ESE ROTO!
La verdad, lectores míos, es con el hígado realmente irritado que escribo estas líneas. No sé cuantos de ustedes vivirán, como yo, cerca de algún estadio de fútbol. Para los que si, ya saben a lo que me refiero; para los que no, les diré...¡que es un infierno! Lastimosamente, en este país habrá de todo, menos cultura o por lo menos una idea aproximada de lo que es realmente el deporte, para demostrarlo, les ilustraré la situación que vivimos en el barrio.
La mayor parte del tiempo, el ambiente y digamos "la situación de orden público" en el barrio es normal. Pero eso no es sino que haya un partido para saber lo que es bueno: primero, las tanquetas, los caballos (la policía montada de Bogotá), las filas y filas de antimotines, alineados tanto en el estadio como en la calles, contra los muros y las fachadas de las casas. En otras palabras, el barrio, una zona RESIDENCIAL, se militariza como si estuviéramos en Zona Roja. Y ¿por que tanto alboroto? se preguntará el lector que tiene la inmensa fortuna de no vivir cerca de un estadio. Pues por la segunda razón: los hinchas
¿Quienes son los hinchas? Una gleba de ñeros, guisos y gañanes que no tienen ni la más remota idea de lo que es la convivencia ciudadana, el respeto, el civismo ni...bueno, de nada distinto al fútbol. Suelen ser de acá pero también los hay que vienen de otras ciudades a nada menos que mendigar para poder entrar a ver el partido. Eso en el mejor de los casos: ya se ha sabido de varios muchachos que han sido atracados por estos sátrapas a pocos pasos de sus casas, por los que vienen de afuera y por los que son de acá, por igual.
Tras ellos, vienen los vendedores, sobre todo de minutos a celular o de golosinas y, en los días que siguen al partido, el barrio entero queda tapizado de basura, botellas, papeles y, para colmo, bosta de caballo. Así que, a esta altura, creo que sobra decir que salir a la calle cuando hay un partido es horrible. Es horrible tener que caminar entre tanquetas y caballos; es horrible estar muerto del susto entre toda esa ñeramenta y esa indiamenta, pensando en qué momento se salen de control, o en que momento lo atracan a uno o le hacen algo peor. Además, con el tiempo, la seguridad en el barrio se ha deteriorado progresivamente, independientemente de que haya partido en el estadio, pero principalmente por el estadio.
Y para completar, la cereza del helado: usan unos reflectores inmensos que, consumen tal cantidad de energía, que están empezando a afectar el fluido eléctrico en las casas: hoy hubo dos bajonazos de luz antes de que se fuera definitivamente a las 7 p.m. Osea, se me reinició el computador dos veces seguidas.
En resumidas cuentas, mi barrio, que solía ser un barrio bonito, aseado y seguro...se está dañando por culpa de ese puerco estadio. No bastaban con los bares, los moteles, las licorerías y los rumbeaderos: nos pusieron un estadio, un estadio que es un verdadero dolor de cabeza que quien sabe hasta cuando nos lo tendremos que aguantar porque nuestro benemérito alcalde ha demostrado ser tan útil y eficiente como un cenicero en una motocicleta así que dudo mucho que en el último año de su vergonzosa y desastrosa gestión, se haga algo al respecto.
Pudieron hacer una clínica, un colegio, una escuela, un centro comercial o un parque de diversiones pero ¿ya les había contado que vivo frente a un estadio? Pues si, vivo frente a un estadio que no trae sino problemas y es por eso que pido, con todas mis fuerzas, que cierren ese roto hediondo y, como no sea por una BUENA causa, no lo vuelvan a abrir J A M Á S.
martes, 12 de abril de 2011
Y ¿QUÉ TAL QUE SI?
Desde la Biblia (Apocalipsis) y Nostradamus hasta los mayas, pasando por científicos y los vecinos de nuestro barrio, son muchas las fuentes que aseguran que la Tierra tiene los días contados y que, eventualmente, se va a acabar en medio de un terrible cataclismo. Como es natural, tan alarmante posibilidad le quita el sueño a más de uno y peor aún entre más detalles nos den: el calendario maya no llega sino hasta el año 2012 ¿Conclusión? Hasta ese año hay mundo. Y peor aún: no faltó quien, teniendo el año, diera además una fecha, el 21 de diciembre en un simple y bastante obvio juego de números (2012-21-12)
Lo curioso es que, señales del fin del mundo, han habido desde siempre, incluso, desde mucho antes de estar cerca al 2012: algunos recordaran el revuelo que causo el 6 de junio de 1996 y de 2006: los tres 6 auguraban, con toda certeza la llegada de Satanás al mundo. Y ¿para que vendría el diablo al mundo? Para acabar con él ¿para qué más va a ser? Luego, la llegada del año 2000, no sólo iba a causar el colapso de todos los aparatos electrónicos conocidos...el mundo, quizás por eso mismo, también se iba a acabar. Al fin, no pasó nada.
Ya perdí la cuenta de la cantidad de asteroides y meteoritos tamaño familiar que se han acercado a la tierra para acabarla...en la vida real y en el cine. A propósito de eso, también vale la pena señalar la forma en la que el fin del mundo se ha constituido en una inagotable fuente de inspiración para Hollywood. Eso si, no me detendré en ello pues ese tema está más que trillado y no me alcanzaría el post para nombrar todas las películas que lo han hecho (aunque bastara con nombrar Independence Day y The Day After Tomorrow...osea pasado mañana) Más bien siguiendo con los ejemplos de la vida real, desastres como el maremoto en Asia en 2004, los terremotos de Chile y Haití en el 2010 y el terremoto y posterior tsunami en Japón el pasado 11 de marzo reviven y además refuerzan la teoría de que el mundo se está acabando...de a poco, casi que por pedazos.
Ahora, viene la pregunta del millón ¿qué tal que el mundo se acabe antes? ¿que tal que suceda algo, un desastre natural de tal magnitud que a nadie le quepa duda que al mundo, a todo el mundo, no le quedan sino unas horas? ¿que tal si una de todas esas espectaculares películas del fin del mundo se hace realidad? o más sencillo aún ¿que tal que uno supiera que le quedan unos meses o tal vez semanas de vida? Para efectos es lo mismo: no es el fin de todo el mundo, pero si el fin del mundo de uno.
La mayoría, creo yo, haríamos lo que nunca hicimos, lo que nunca pensamos que haríamos o lo que planeamos y/o imaginamos por mucho tiempo. Obviamente, si a alguien le preguntaran ¿qué haría se le quedaran unas horas al planeta o unas semanas de vida a usted? todo el mundo contestaría enumerando sólo cosas buenas, hermosas, cursis...hasta empalagosas, quizás. ¿Yo? bueno, yo también haría cosas buenas...pero también otras no tanto. Una situación de este tipo, es mejor reconocerlo, en cualquier caso implica poco tiempo: poco tiempo para hacer el bien y poco tiempo para arrepentirse. Mejor hacer todo lo que uno siempre ha querido hacer, sin excepciones y sé que muchos piensan igual.
En el Ranking de Lo Que Harías Si El Mundo se Estuviera Acabando ¡YA! sobresalen: declararle mi amor a esa persona especial (yo añadiría robarle un beso en la boca), decirle a mi familia que los amo y lo mucho que significaron para mi (yo añadiría lo que me chocaba de ellos), confesar mis culpas y secretos más vergonzosos, hacer cosas que nunca hice cuando tuve el tiempo y la oportunidad y de ahí para abajo, supongo yo, están las cosas que pocos confesarían; eso si, cada quien sabrá.
Más allá de decir, como decía una amiga en su MSN, que vivamos el 2012 como si fuera nuestro último año, concluiré diciendo que cada día, puede ser nuestro último día ¿quién tiene la vida comprada? Si, es verdad NADIE. Sería bueno, pienso yo, hacer el ejercicio de imaginar, de tan sólo suponer que mañana, 13 de abril del 2011, o se va a acabar el mundo o nos vamos a morir. Hagamos una lista de lo que realmente haríamos y...pase lo que pase, cumplámosla. Del principio al fin, en última instancia, es mejor arrepentirse por las acciones y las palabras, que por la omisión y el silencio.
Por mi parte, trato de hacer de cada día una experiencia única y bueno, por lo menos crear un blog, es algo que ya puedo tachar de mi lista de pendientes. No obstante, quedan muchas más cosas por cumplir...
Para finalizar, quisiera agradecer muy especialmente a mis lectores en Colombia y el mundo: en Venezuela, Perú, Ecuador, Chile, Argentina, Canadá, Estados Unidos, Francia, Singapur...a todos ustedes, muchas gracias por tomarse el tiempo para leer estas reflexiones, estas historias y estas confesiones tan poco convencionales. Gracias por su apoyo y su confianza. Los invito a seguir leyendo mis posts, a que se unan a mi grupo en Facebook (El Diario de Un Observador) y a que me sigan en Twitter @lamballeprinces. Es un placer escribir para ustedes. Un abrazo y buena suerte
(¿) AMIGOS (?): LA MOSQUITA MUERTA
¡ADVERTENCIA!: Si bien las situaciones acá descritas son reales, los nombres de los directamente implicados han sido cambiados para proteger su identidad. Se recomienda discreción.
Ella hacía parte de ese grupito de petardos insoportables del primer semestre que, sin embargo, yo me empecinaba en llamar "mis mejores amigos" con la ingenuidad de los 18 años (cuando eso es todo lo que hay y uno no conoce nada mejor, pues...) A mi La Nenis me parecía tan bella gente, tan dulce, tan tierna, tan juiciosa, tan de su casa, tan niña bien impresión que ella reforzaba con comentarios típicos como: "ay, tan lindo...tan tierno...tan divino...aaaaay". Pero qué equivocado estaba.
Cómo sucede muchas veces, por distintas razones, uno se hace el de la vista gorda ante ciertas señales, ciertos signos que delatan el verdadero yo de una persona: por más encantadora y fascinante que se mostrara, tenía sus saliditas en falso, sus comentarios medio incómodos, sus actitudes desconcertantes. Pero yo seguía creyendo que ella era la encarnación del candor. Hasta que un día...la conocí: la verdadera y despreciable Nenis.
Ocurrió que a mi me gustaba alguien de ese grupo y, para mi infortunio, todos los demás se enteraron de eso. Uno de ellos en particular, muy cercano a La Nenis, me la montaba con eso: se la pasaba "dándome celos" con el man en cuestión, entonces lo abrazaba, lo cogía de la mano, lo presentaba como el novio (pufff) etc., etc. Resultó ser que este tipo, un mal día, me dijo que La Nenis le había dicho que yo me le había quedado viendo re mal una de las veces que había abrazado al tipo que me gustaba y que incluso me puse "colorado de la piedra" y por eso, ella consideraba que lo mejor era que hablara conmigo (que me parara). Total y completamente FALSO: en ningún momento los mire mal ni mucho menos me puse colorado de la piedra, es más: ni siquiera me tomaba en serio lo que él hacía...pero La Nenis ya había montado toda una película que dejaría verde de envidia a Alfred Hitchcock.
Todo este incidente fue el punto de partida para una serie de eventos que se desatarían como una clásica reacción en cadena. Tiempo después, el tipo en cuestión le sacó la piedra a La Nenis en una conversación telefónica: no en vano dicen que "mal paga el diablo a quien bien le sirve" pero la verdad eso a mio me tenía sin cuidado: lenta, pero inexorablemente, me había empezado a alejar de ese grupito. En especial de La Nenis a quien le había tomado un terrible fastidio: la gente falsa, doble, chismosa, hipócrita y traicionera nunca ha sido de mi agrado y La Nenis no parecía ser otra cosa.
La misma semana en que me aleje de forma definitiva de ellos haciendo uso (¡al fin!) de mi voluntad y mi razón, supe por otra compañera de la carrera que en otrora, ella se saludaba y hasta se hablaba con el que, considero yo, de todos los miembros de ese grupito nefasto era el único que sabía utilizar su cerebro: El Filósofo, tuvo iba bien...hasta que el man dejó de saludarla, siquiera ¿por que? Por más chismes de La Nenis con quien ella no congeniaba para nada (ella si vio desde un principio la clase de persona que era). Pese al distanciamiento de ese grupito, seguía hablándome con algunos de ellos y varias veces me encontré a La Nenis. Ni siquiera me miraba y ni hablar de al menos saludarme: favor que me hacía porque a mi tampoco me daban ni cinco de ganas de saludarla a ella.
Al año siguiente, La Nenis y yo coincidimos en un curso y recuerdo perfectamente sus miradas furtivas hacia mi, seguidas siempre de risas y sonrisas socarronas y burlescas. En otras palabras, acabó de pelar el cobre, obviamente no me importaba en lo más mínimo lo que pensara o dijera de mi. Pero su presencia y su cercanía me irritaban sobremanera. Lo peor, es que, al estar en el mismo semestre, coincidíamos en la gran mayoría de los cursos y siempre me tenía que aguantar lo mismo de ella: su sonrisita marica y sus miradas de superioridad. Para colmo, un día, teníamos que exponer y justo cuando me tocó pasar a mi al frente a dar mi exposición...la estúpida esa se paró y se fue con uno de los pendejos del grupito en cuestión.
Gracias a Dios esa fue la última vez que vi a esa mosquita muerta y putrefacta: nunca más la volví a ver en ningún curso y se graduó antes que yo (cosa por la que también doy gracias a Dios)
Desafortunadamente, gente como La Nenis abunda en este mundo, en colegios, universidades, oficinas, ámbitos familiares, bazares de pueblo, ferias de barrio, correccionales y reformatorios. Y, como pudieron darse cuenta, son personas falsas que ocultan su verdadera personalidad bajo una máscara de ternura y suavidad, pero NO SE DEJEN ENGAÑAR, confíen en su intución y presten mucha atención a todo, TODO lo que esa persona haga o diga: cada actitud, cada movimiento, cada gesto, cada palabra, las deja en evidencia.
Sólo es cuestión de prestar atención, cosa que resulta de vital importancia porque quien uno cree que es su mejor amiga, resulta dándole la puñalada trapera de la peor forma posible y ni hablar de los problemas en los que nos mete con sus chismes y habladurías - eso si, siempre a nuestras espaldas, porque esa gente es incapaz de hablar y dialogar en el momento indicado y con la persona indicada: lo suyo es el chisme de cocina - Ella me demostró, al igual que los demás miembros de ese grupito, que, en efecto, si el dicho dice que es mejor estar solo que mal acompañado es porque es mejor estar solo que mal acompañado y que la gente así, es como cuando uno barre: todo el mugre, la basura y la suciedad...quedan reunidas en un mismo sitio. Triste, pero cierto.
En conclusión, quien uno cree que no rompe un plato...rompe toda la vajilla. Y quien parece una mosquita muerta, resulta siendo, más que una abeja, una cucaracha de motel.
lunes, 11 de abril de 2011
CLÁSICOS DEL SÉPTIMO DESASTRE: EL MAN, EL SUPERHÉROE NACIONAL
Antes que nada, considero preciso y de vital importancia aclarar algo: yo no soy un experto en cine ni tampoco pretendo serlo; solamente doy mi humilde opinión que, entre otras cosas, no es la última palabra. El lector, en este como en cualquier otro espacio, tiene absoluta libertad para diferir con lo que acá se exponga, pero no para coartar la libertad de expresión, ni mía ni de nadie.
Bueno, una vez hecha esta aclaración, procederé a hablar de algo que me sucedió ayer, domingo en la tarde. Resulta ser que, por segunda vez consecutiva y por cosas del destino, me fue imposible hacer mi entrada diaria: clase de informática/matemáticas en el estudio, visita de seis horas en la sala...en fin, una cosa detrás de otra. El caso, no me quedó otra opción más que la de arrinconarme en el cuarto de mis papás a ver que me deparaba la de por sí poco prometedora programación dominical. Es así como, pasando canales, termine en CINE LATINO, un canal por el que, como su nombre lo indica, pasan películas de países latinoamericanos...entre ellos Colombia y justamente de acá era la película que estaban emitiendo.
Normalmente al saber que algo nuestro está en el exterior, al alcance de todo el mundo, es algo que nos llena de orgullo y nos hace sacar pecho...pero no era este el caso. La película, hoy vengo a saber, se llama El Man, El Superhéroe Nacional, protagonizada por Bernardo García, Fernando "El Flaco" Solorzano, Inés Prieto, Lorna Paz, Jaime Barbini, Marcela Benjumea y Julio César Herrera entre otros y dirigida por Harold Trompetero.
La verdad yo la cogí tarde, ya hacía un buen rato había empezado (en todo caso estoy seguro de que no me perdí de mucho) y al principio no me chocó y la empecé a ver: cuenta la historia de un muchacho, Felipe de Las Aguas (Bernardo García) que vive con su mamá (Inés Prieto) y se gana la vida manejando un taxi. Un buen día, al barrio llega Federico Rico (Fernando Solorzano) un viejo amigo de la infancia de Felipe a proponerles comprar la casa donde viven. Felipe esta entusiasmado, pero su mamá se rehúsa. Días después, Felipe se entera de que Federico trabaja para una constructora (firma, inmobiliaria o algo por el estilo) llamada Inversiones Camaleón que planea literalmente derribar el barrio para construir un centro comercial, por lo que, a través de engaños y mentiras, buscan convencer a los vecinos para que vendan sus predios a precios irrisorios. Felipe llega justo a tiempo para ver cómo intentan desalojar a los viejitos del ancianato del barrio entre los abucheos y los improperios de todos los vecinos que se solidarizaron con los ancianos. Ese es el momento más importante de la película (y, a mi modo de ver, el principio de su lenta y dolorosa agonía) porque es ahí cuando, alentado por el novio de su mamá (Jaime Barbini) Felipe de las Aguas se pone un horrendo disfraz de 500 pesos y se convierte en El Man, el superhéroe que con sus ignotos "super poderes" (vease totes, voladores y chispitas mariposa) saca corriendo a los gañanes que llevaban a cabo la diligencia del desalojo (cinco camajanes intentando derribar la puerta del ancianato con un tronco como si estuvieramos en la Edad Media).
Este superhéroe de quincuagésima categoría es aplaudido por todos los vecinos del barrio en una lamentable muestra de ridiculez y fatuidad. Fue ahí cuando tome la sabia decisión de cambiar de canal.
Personalmente pienso que no hay nada de malo en hacer parodias de cómics o de superhéroes y, ¿por qué no? salpicarlas con algo de humor "criollo". Pero precisamente de eso hablo: de HUMOR, el humor no es ni será nunca sinónimo de ramplonería, chabacanería o mediocridad. Y esas tres cosas (y otras más) son las que sobran en este verdadero esperpento cinematográfico: efectos sonoros trillados que en lugar de risa causan bostezos; chistes flojos y de mal gusto; actuaciones paupérrimas; situaciones inverosímiles y efectos especiales de medio pelo evidencian la falta de talento, originalidad y materia gris de sus creadores.
En otras palabras, producciones como El Man, El Superhéroe Nacional cumplen el mismo objetivo que muchas telenovelas, realities y programas de concurso de la pantalla chica: un fin que aún no es muy claro ¿poner en evidencia lo brutos que son quienes las ven hasta el final o embrutecer más de lo que ya? Como sea, producciones de este tipo hacen más provecho, y mucho menos daño, enrolladas en un tubo de cartón empotrado en un baño público que en la pantalla, sea grande o chica.
Así que, mi consejo final: si ven esta película, sea en la cartelera de algún cine de barrio o en algún canal de televisión...haga cualquier otra cosa menos verla: sígale dando al croché, el macramé o el punto de cruz, desgrane arvejas o mazorcas, pele papas, lave la ropa o pángase a planchar; cualquiera de estas actividades es mil veces preferible que someterse al suicidio masivo de neuronas desencadenado por la exposición a estos monumentos a la podredumbre cerebral. A continuación, y no por sadismo sino para quienes no se han visto esta vaina y no me crean todo lo que acabo de decir, el trailer de este excremento fílmico.
sábado, 9 de abril de 2011
FURIA IMPLOSIVA
Por estos días, el mundo entero anda conmocionado y consternado por lo ocurrido en una escuela de Río de Janeiro, Brasil: un demente de 23 años de edad, y que además estudió en dicha escuela, ingresó hace unos días y abrió fuego contra los estudiantes, indiscriminadamente; acto seguido, se suicidó.Once niños murieron y varios resultaron heridos. Brasil está de duelo.
Aún poniendo de lado lo obvio, a saber, que este tipo de hechos violentos, que son el pan de cada día en escuelas de Norteamérica y Europa (el Primer Mundo), son paradojicamente inusuales en regiones en vías de desarrollo como América Latina, Asia y África (el Tercer Mundo), aún desestimando ese hecho, hay algo más de vital importancia, el detonante, el factor desencadenante de este tipo de hechos: la furia implosiva.
En los casos que, como menciono anteriormente, ocurrieron en su mayoría en los Estados Unidos, el atacante es una persona que, por diversas razones, se siente frustrada, decepcionada o tratada injustamente por una persona o una empresa o compañía, motivo por el cual se llena de ira; una ira asesina que lo lleva a hacer justicia por su propia mano: consigue un arma, se dirige hacia la compañía que tanto odia o el sitio donde se encuentra su ofensor y dispara indiscriminadamente contra todo el mundo. Raras veces dispara exclusivamente contra su blanco; su furia, una vez explota, no hace ningún tipo de distinciones.
El atacante normalmente puede ser recordado de dos formas: una persona trabajadora, recta, formal y muy profesional que se puede clasificar como "normal"...aunque tal vez demasiado paciente; es usual que aguantara malos tratos, burlas, humillaciones y atropellos de diversa índole, sin chistar...hasta ese día. Otros atacantes, sin embargo, son recordados como unos "bichos raros", personas extrañas, calladas, antisociales y con ciertos rasgos psicópatas. En cualquier caso, se trata de personas que han sido presionadas y han sido víctimas de un trato injusto más allá de su resistencia.
Si se piensa detenidamente, no son personas muy distintas de las que conocemos...ni de nosotros mismos. Todos, a lo largo de nuestra vida, debemos aguantar cualquier cosa: humillaciones, decepciones, regaños, burlas, los cambios de humor y la menopausia de los demás y tratos injustos de toda clase. La diferencia está en que algunos aguantan más que otros y que no todos somos víctimas de las mismas cosas ni con la misma frecuencia e intensidad.
Como lo que decía Jack Nicholson en "Locos de Ira": "Hay dos tipos de furia: la explosiva (el tipo que le grita al cajero de una tienda de helados) y la implosiva (el cajero que un día se harta, toma una escopeta y mata a todos los presentes en la tienda de helados)" Ahora, ¿cual tipo de furia es la más destructiva?
En cierta ocasión, El Sardino me confesó algo que me inquietó bastante: me confesó que en los primeros semestres de universidad, tuvo el "infortunio" de terminar inmerso en un grupito de supuestos "amigos" que resultaron tratándolo pero que el trapo con el que se baja la olla del fogón: lo rechazaban, lo excluían, se burlaban de él, lo mandaban y hacían planes sin tenerlo en cuenta. Al saber eso, me indigne, porque El Sardino es un muy buen muchacho y de por si nadie merece que lo traten de esa manera, pero él menos que nadie. Además, su triste historia me hizo recordar mi propia experiencia con los petardos que conocí el primer semestre. En ambos casos fue duro y en ambos casos nosotros tuvimos nuestra parte de responsabilidad: si nos hubiéramos valorado lo suficiente a nosotros mismos, no habríamos sentido la necesidad de estar tan mal acompañados pudiendo contar con nosotros mismos al menos mientras aparecían amigos de verdad en nuestras vidas.
Pero bueno, el punto es que este tipo de situaciones, a igual o mayor escala, son las que desatan este tipo de tragedias. Ni El Sardino ni yo les hicimos nada a esas ladillas: simplemente les dejamos de hablar. Hicimos de"mejor solo que mal acompañado" y el famoso "lo que no sirve, que no estorbe" nuestros lemas y eventualmente el destino quiso que nos conocieramos y nos hicieramos buenos amigos. Pero no pocas personas en nuestra misma situación, habrían conseguido un arma y habrían abierto fuego contra esas personas. En ese sentido, recuerdo lo que decía un profesor en el colegio: "Los seres humanos somos como piletas: todos los días o de vez en cuando, nos cae una gota y otra, y otra, y otra. La gente cree que no pasa nada, que la pileta es muy grande y puede aguantar. Pero un día, cae la gota que la hace rebosar y explota"
Esa gota puede ser letal.
Ahora las preguntas que nadie quiere hacerse: ¿será que bajo ciertas condiciones uno, que es tan del común y tiene una vida tan normal, haría una cosa como esa? ¿hasta donde llegan mi paciencia y mi resistencia? ¿que tanto puedo aguantar? Y uno no tarda mucho en preguntarse lo mismo de los demás, las personas que nos rodean: jefes, vecinos, compañeros de trabajo, amigos o simplemente las personas con las que nos cruzamos en nuestro diario vivir.
Las respuestas es mejor no saberlas; lo que si es mejor, es vivir bien, recordar que los demás sienten y no reprimir nada: es bueno decir las cosas, exteriorizar lo que sentimos, expresar nuestra opinión...pero sin exagerar, que el cajero de la tienda de helados, calladito y todo, pero se puede ofender.
viernes, 8 de abril de 2011
(¿) AMIGOS (?): LADRÓN DE IDENTIDADES
¡ADVERTENCIA!: Si bien los hechos y situaciones aquí descritas son reales, los nombres de los directamente implicados han sido modificados para proteger su identidad. Se recomienda discreción.
No hace mucho que conozco al Sardino, el chino es súper bien, y no tardamos mucho en trabar amistad: ambos tenemos la misma edad, ambos somos gays, ambos tenemos mas o menos los mismos gustos, los mismos puntos de vista y nuestros temperamentos y reacciones son parecidos...aunque, no, no nos atraemos. Ninguno de los dos es el tipo del otro. Y así está bien: no por ser dos gays tenemos que tener algo más que una buena amistad.
Bueno, resulta ser que El Sardino hace poco empezó a tomar un curso en otra facultad. Y, por esos azares del destino, conoció más gente de esa otra facultad, ampliando así su estrecho pero exclusivo círculo social. Así, conoció a Lili, Pili, Cami, Santi, Andy, Chechi y...al Duende. El Sardino estaba feliz con sus nuevos amigos, se entendía a las mil maravillas con ellos, se la pasaban juntos para arriba y para abajo, se llamaban, chateaban, hacian planes juntos, salían...y bueno, hacían lo que todos hacen con los amigos. Sin embargo, en cierta ocasión, El Sardino me habló del Duende, me dijo que de todos, era el que menos hablaba, a duras penas le conocía la voz, era un muchacho calladito, tímido, poco agraciado y con la típica pinta de "ñoño": lentes de montura gruesa, peinado anticuado y ropa no muy a la moda. De todo su nuevo parche, El Duende era con el que él menos compartía.
Sorpresivamente, un día, El Sardino se metió a su Facebook y descubrió una solicitud de amistad. No había nada que lo entusiasmara más que una solicitud de amistad...salvo contadas ocasiones. Como esa: era El Duende. No es que le desagradara, ni mucho menos...sólo que no se imaginaba haciéndose amigo de él. Sin embargo se la aceptó. Y qué sorpresa la que se llevó.
El man hablaba por el chat con mucha más fluidez que en persona..pero además, se expresaba de una forma muy similar a como lo hacían los demás miembros del clan. Es cierto que todas las personas de una misma edad y generación nos expresamos igual o por lo menos muy parecido...pero eso ya era muy extraño.Cuando hablaba con El Duende, El Sardino tenía la misteriosa y perturbadora sensación de hablar con Santi o con Cami era como...si los suplantara.
Pero esa impresión, que pronto fue descartada como una simple impresión suya, no fue nada comparado con lo que empezó a notar tiempo después: El Duende hacía lo mismo que hacían todos los otros miembros del clan. Si Andy escribía en el muro de alguien, El Duende escribía algo parecido en el muro de otra persona; si Lili escribía un mensaje super largo y super florido en su status, El Duende hacía lo mismo en el suyo, cambiando apenas unas pocas palabras. Ya era muy obvio que El Duende buscaba ser una copia de todos sus amigos; como una especie de popurrí.
Tiempo después, El Sardino volvió a verse con todo el parche en pleno..incluído él. Por la conducta de todos, El sardino sacó dos conclusiones:
1.) Los demás, o no tenían ni idea de lo que hacía El Duende o se hacían los locos
2.) El Duende se comportaba igual que siempre, era como si tuviera una personalidad en público e intentara armar una segunda con retazos de las de sus amigos para mostrarla en Facebook.
En cualquier caso, era muy perturbador. El Sardino lo sigue teniendo de amigo en el Face (hay que ser muy grosero o muy desagradable para que él lo eche a uno de su lista de amigos) pero lo trata con suma precaución, casi que con pinzas: no le habla casi y no le tiene muy en cuenta en general. Lo sigue viendo ocasionalmente, pero nunca ha tenido una verdadera conversación con él...ni planea tenerla, tampoco.
Cuando El Sardino me contó eso...quede aterrado. La verdad ya había visto un caso así en mi colegio, una chinita que quería ser como todo el mundo. Plagiaba descaradamente los gestos, las actitudes y hasta la forma de reírse de sus compañeras, casi siempre para atraer a chicos que se sentían atraídos hacia ellas, por lo que ella tomaba su personalidad como "molde" para la suya en un vano y, obviamente, infructuoso intento por llamar su atención.
En conclusión y creo que también moraleja de esta historia, diré que ellos, los que hacen eso, no son malas personas, necesitan ayuda y todo, pero ayuda profesional. La verdad no creo que sea muy agradable sentir que alguien intenta ser uno, que lo imita en todo, lo sigue en todo...en otras palabras, que absorbe su personalidad y, en cierta forma, su vida. Así que quizás sea muy cruel, pero lo mejor es evitar a gente así, es la mejor ayuda que se les puede brindar porque, pensándolo bien, al no tener gente muy cerca de ellos, empezarán a desarrollar una personalidad propia en lugar de seguir haciendo una de mentiras que de nada les servirá en el mundo real.
jueves, 7 de abril de 2011
¡FELIZ NO-CUMPLEAÑOS!
Ayer fue el gran día: el lanzamiento del blog. En general, diría que ha tenido una buena acogida, aunque no me consta que todas las personas a las que les puse el enlace en el muro lo hayan leído, en todo caso, las personas que me han hecho comentarios al respecto (por lo que asumo que si han leído aunque sea la última entrada) han dicho cosas positivas del blog. Eso, como es lógico, me alegra enormemente y bueno, espero empezar a contar con u buen número de seguidores, como he visto que ocurre con otros blogs.
Aún antes de terminar de poner el enlace en el muro de todos mis amigos del Facebook, para luego promocionarlo por el MSN, ya tenía notificaciones de "Me gusta" y comentarios varios. Diría, en conclusión, que empece con el pie derecho. Pero además de eso, algo más sucedió; algo tan grato como desconcertante.
Sucede que ayer, en la mañana, cuando fui a hacer aquella llamada humillante y fatídica, note que tenía nada menos que tres. ¡TRES! Llamadas perdidas de un número que ni idea...para cualquier persona, eso es algo fortuito, sin mucha importancia. Pero no para mi, que recibo pocas llamadas al celular. Aproveche y marqué el número. Me contestaron de un puesto de minutos a celular ¿Conclusión? La identidad de quien me llamó entre las 9:17 y 9:18 a.m. tres veces es un misterio sin resolver...creo.
Sucede que anoche, tras el lanzamiento del blog, cerré el chuzo, apagué el computador y me subí. De pronto, para mi enorme sorpresa, sonó mi celular. Me descosí por bajar a contestarlo...y luego uno de mis hermanos me dijo: ¡está en su cuarto! Salí corriendo, lo contesté y no bien dije: ¿Aló? una voz de mujer empezó a cantar: ¡Feliz No Cumpleaños a ti...Feliz No Cumpleaños a ti...! Intriga total. Pensé por un momento que era una amiga de mi mamá (cumplió años el 31 de marzo) y que, por azares del destino, marcaba a mi celular creyendo que era el de ella. Entonces pregunté: ¿Con quien hablo? Pues nada menos que con la Mayo, una gran amiga del colegio (paradojicamente nos hicimos amigos después de habernos graduado) Resultó ser que ella vio entre sus contactos que alguien con mis nombres cumplía años por estos días...y por eso me llamó a felicitarme. Lo más curioso es que el año pasado si me felicitó el día que era.
La salude con la euforia típica de quienes no se hablan hace mucho tiempo y aproveche para aclararle que no sólo no era mi cumpleaños, sino que además, faltaba mucho para que lo fuera. Nos reímos de la ocurrencia y empezamos a charlar, a contarnos a grosso modo lo que ha sido de nuestras vidas últimamente. Resultó ser que vamos como en la misma página: buscando empleo, mas bien desparchados y sin mucha plata. Le hable de mi blog, ella me habló de su pasantía....y bueno: el tema obligado del día, es decir, mi llamada a ese man.
"No, eso apague y vámonos...si él lo hubiera llamado a usted, hasta de pronto, uno dice...si, algo de interés tiene, pero no...eso lo que no sirve que no estorbe" me dijo ella. Doloroso, pero cierto. Pero bueno, ese tema...dejarlo en el congelador más bien. Hablamos de vernos pronto para contarnos y escucharnos nuestras cuitas con mucho más tiempo y más calma y ella me reiteró sus felicitaciones por mi No-Cumpleaños, como el Sombrero Loco y la Liebre de Marzo en Alicia en el País de las Maravillas. Y tiene la razón: en cualquier caso, ayer no fue mi cumpleaños.
El cumpleaños, como comentábamos, es de hecho un solo día del año...El No-Cumpleaños son 364 días, 364 días en los que, ¿por qué no? podemos recibir llamadas de felicitación de amigos despistados pero detallistas y en los que podemos celebrar que seguimos igual de jóvenes que la última vez en que si fue nuestro cumpleaños, son 364 días en los que podemos aprovechar el tiempo para hacer todo lo que consideramos esencial realizar antes de haber cumplido un año más, son 364 días en los que se puede celebrar de seguido, uno tras otro, que no es nuestro cumpleaños. Cada uno de nuestros verdaderos cumpleaños marcan el inicio de un nuevo año de 364 días de vida, deben ser celebrados a cabalidad
Si, yo, a partir de ahora, aprovecharé a cabalidad cada uno de mis No-Cumpleaños para que, llegado mi cumpleaños, haya podido hacer realidad tanto como me sea posible. Cumpleaños, hay uno solo y hay que disfrutarlo...No- Cumpleaños, hay muchos y hay que aprovecharlos a plenitud, cada día, ofrece oportunidades que no sabemos si se han de repetir.
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